Antes de que el ser humano creyera en dioses, depositaba su fe en fuerzas naturales. El afán del hombre por dominar estas fuerzas dio origen a la magia.
Otros autores pretenden encontrar un paralelo entre la ciencia y la magia. Si bien ambos caminos alguna vez se han cruzado, nada tienen que ver la una con la otra. La ciencia es racional, mientras que la magia es irracional. En ella, la materia, el tiempo y el espacio son realidades a transformar o superar.
La magia parte de principios espirituales o astrales, principios no materiales y que no pertenecen al mundo físico, sino a algo superior capaz de actuar sobre el mismo superando a la ciencia.
Para la magia no hay imposibles. No hay ni tiempo ni espacio. Todo puede ser.
Tipos de magia
El mundo de la magia es muy extenso. Por ello surgió la necesidad de dividirla en categorías para poder clasificarla. Las subcategorías más frecuentes son: la Magia Blanca, la Magia Roja y la Magia Negra. Esta clasificación es muy superficial puesto que trata únicamente de los medios que utiliza y no las finalidades:
Pero la magia también se divide en tres grandes ramas que abarca los medios que utiliza, las características del acto mágico y los fines que persigue:
"La Magia es el conjunto de doctrinas y prácticas fundadas en la teoría de que el universo se compone de cierto número de reinos análogos, cuyos elementos respectivos se corresponden uno a uno, y de una manera necesaria e intencional".
La palabra "mago" proviene de
la palabra caldea "MAGUSK", con la que se designaba a los sacerdotes.
De acuerdo a ello, los magos aparecen en la Antigua Media (Irán) e inician una
comunidad sacerdotal que, luego de la conquista de su país de mano de los
persas, se transforman en los sacerdotes de la religión de la naturaleza.
Aceptados por los reyes de la dinastía Aqueménida, los magos adoptan la religión de Zoroastro (de origen casi monoteísta). Los reyes incorporaron, influidos por los magos, ceremonias mágicas y aceptaron a los antiguos dioses arios. Luego, los magos difundieron el zoroastrismo por Oriente Medio.
Magia sería un derivado de los supuestos poderes de esos sacerdotes sobre los demonios.
Hace años los franceses Bergier y Pauwels dieron al mundo la noticia de que los magos aún se encuentran entre nosotros, que la brujería no ha desaparecido
Alta Magia
Como todas las magias, es una
doctrina esotérica, es decir, oculta.
Tiene su fundamento en la acción del mago sobre un plano superior, que es el
plano astral.
El acto mágico busca sus efectos actuando sobre este plano el que, mediante la
ley de las correspondencias, hace de intermediario para lograr el objetivo
espiritual o material propuesto.
Este objetivo espiritual o material puede ser el de encontrar el amor, adquirir fama o fortuna, etc... Para ello, los magos están provistos del Grimorio, libro que contiene una fórmula precisa para cada fin. Pero no resulta tan fácil lograr los fines propuestos para cualquier persona que no sea un mago. Más aún, la mayoría de los libros de fórmulas mágicas o Grimorios de los que se han encontrado, no resuelven ninguna de estas cuestiones. En realidad, la Alta Magia persigue otros fines que delatan a un verdadero mago y que son la videncia, la proyección del cuerpo astral, la evocación de los entes astrales, y la acción (mediante el plano astral) sobre un tercero:
Acto mágico
El eje fundamental donde se apoyan todas las magias es el acto mágico, cuya ceremonia a su vez, es la más esotérica y oculta de la misma, puesto que debe realizarse en forma individual y en absoluta soledad.
No ha habido testigos de verdaderos actos mágicos, pues el verdadero mago sabe que de convertir su acto en un espectáculo con espectadores tiene garantizado el fracaso del mismo. Por este motivo apenas existen conocimientos certeros de actos mágicos propiamente dicho, y los conocidos carecen de veracidad. Pero sí puede el mago realizar el acto mágico con un asistente o ayudante (generalmente un aprendiz), o bien con un médium.
Cábala y Magia
La Cábala es la base de la Alta
Magia actual.
Según la Cábala, el universo se descompone en 3 planos:
- plano físico
- plano astral o celeste
- plano espiritual
Siguiendo la ley de las correspondencias, el universo y el ser humano (macrocosmos y microcosmos), y cada uno enmarcado en sus mundos respectivos, se corresponden entre sí punto por punto. Por lo tanto, el ser humano también está conformado por 3 cuerpos:
- cuerpo físico
- cuerpo astral
- cuerpo espiritual
El cuerpo astral en este caso
actúa como plano medio, vale decir, como intermediario entre el cuerpo físico y
el cuerpo espiritual.
Este cuerpo es el que utiliza el mago para lograr sus objetivos. Podría decirse
que se trata del medio mágico.
La fisiología mágica, adoptada y aceptada por el mago, presenta una división del cuerpo humano (en sus tres planos y mirada desde el punto de vista fisiológico) muy definida. Para el mago el cuerpo humano tiene (fisiológicamente hablando) 3 segmentos o departamentos con una función específica cada uno de ellos.
En la zona inferior del cuerpo se halla el primer departamento, el vientre, a través del cual se efectúan todas las funciones corporales relacionadas con la alimentación material del cuerpo, llamada por los magos fábrica de la materia.
Más arriba se halla el segundo departamento, el tórax, a través del cual el cuerpo realiza la función respiratoria y circulatoria, las que mantienen la energía del cuerpo, y que es denominada por los magos fábrica de la vitalidad.
Por último, en la zona superior se encuentra el tercer departamento, la cabeza, que mediante el cerebro regula todas las funciones del cuerpo y es el eje de la inteligencia volitiva. A esta la han denominado fábrica de la fuerza nerviosa.
Estas tres fábricas son la equivalencia orgánica de los tres planos del cuerpo humano:
- el vientre corresponde
al cuerpo físico
- el tórax corresponde al cuerpo astral
- la cabeza corresponde al cuerpo espiritual
Esta división es de fundamental importancia para la magia.
Según Fludd, las correspondencias del macrocosmos con el hombre van aún más lejos: en ellas, la cabeza corresponde a la esfera de Dios, mientras que el torso corresponde a la esfera de la vida o éter, y el vientre a la esfera de la materia (agua, tierra, aire y fuego), sede de todas las transformaciones